Bodegas

Vía Romana Adegas e Viñedos

En una tierra donde se une la naturaleza en estado puro y el misticismo que otorga la mayor concentración de monasterios medievales de toda Galicia, se encuentra también una de las zonas vinícolas más espectaculares de España, los desfiladeros del río Miño. La melancolía de lo sagrado y lo antiguo del lugar albergan el secreto de Vía Romana, un vino que marca sus propios tiempos y, tras seis meses de maduración en depósito, ya dentro de la botella continuará evolucionando de 6 a 8 meses, para llegar a nuestras copas cuando el vino decida, sin prisa.

 

Los Vía Romana son tintos de color cereza intensa, sabor agradable, suave en boca y elegante en retrogusto, y blancos frescos, afrutados y al mismo tiempo con una gran plenitud en boca, con aromas intensos. Nuestros viñedos se ubican en laderas situadas en los valles y barrancos del río y se caracterizan por producir cosechas limitadas de uvas dotadas de sabores muy concentrados.

La poda en verde del viñedo, la selección manual de los racimos, la entrada por gravedad de las uvas en depósito, la quietud y el silencio en bodega durante un mínimo de 8 meses, además de la permanencia en botella de otro mínimo de 6 meses antes de salir al mercado hacen de Vía Romana un Ribeira Sacra único que marca el camino de la máxima calidad.

 

Todas estas exigencias, el mimo en la elaboración y el saber hacer de una tradición familiar, convierten a la Bodega Vía Romana en cuna de vinos gallegos de prestigio internacional.

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D.O. Ribeira Sacra

Desde las laderas del río Miño, en la bodega en la que comenzó nuestra actividad, elaboramos tintos y blancos de alta calidad

La vendimia se realiza de forma totalmente manual, accediendo a los viñedos a través de senderos o desde el propio río. Las manos expertas de quien realiza esta labor, y su respeto por la tierra, desafían el vértigo desde los bancales, ejerciendo lo que se conoce como viticultura heroica. Gracias a la espectacular forma de los cañones del Miño las parcelas están influidas por un microclima continental, con largos y calurosos veranos y otoños templados perfectos para la maduración de nuestras uvas. Las precipitaciones suelen ser elevadas, y los vientos llegan a soplar fuerte en la zona, ayudados por la forma de los valles. Estas son las características que dan carácter a nuestros vinos.